El Jardin

 

 

 

¿Se han preguntado porque cuando El Eterno creo al hombre y a la mujer los puso en un jardín? Cuando El Eterno creo al hombre y a la mujer los hizo para que en amor sirvieran al Eterno. El amor es un ejercicio de jardinería: Arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, pero no por eso abandone su jardín.

 

Pero para que ese matrimonio funcione, El Eterno tiene que estar en medio de ese matrimonio, de allí que vemos que las Escrituras nos dicen que El Eterno se paseaba en el jardín. Pero también sabemos que en ese jardín había una serpiente y esa serpiente desde el principio ha tratado de destruir, corromper a la humanidad, esa es su naturaleza, ha venido a robarle al hombre la bendición que este recibe cuando vive en obediencia, de allí las palabras de Mashiaj:

 

Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo;

y entrará y saldrá y hallará pasto.  

El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir;

yo he venido para que tengan vida,

y para que la tengan en abundancia.  

Yo soy el buen pastor;

el buen pastor da su vida por las ovejas.

Juan 10:9-11

 

Pero como los primeros seres escucharon a la serpiente, la serpiente logro su cometido, hacer que el hombre muera. Pero por la misericordia del Eterno, El envió a su hijo, a rescatar a la humanidad caída y perdida que sin su conocimiento del Eterno y su Palabra, es presa del enemigo. Y es por eso que la última victoria sobre el enemigo es la victoria sobre la muerte:

 

 Pues Mashiaj debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos

debajo de sus pies.  

Y el último enemigo que será abolido es la muerte.

1 Corintios 15:25-26

 

Recordemos que por el pecado (desobediencia, transgresión de los mandamientos del Eterno 1 Juan 3:4) entro la muerte, pero también se nos ha dado un poder sobre la muerte:

 

¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?

¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón?

 El aguijón de la muerte es el pecado,

y el poder del pecado es la Torah (Ley).

1 Corintios 15:55-56

 

Así hermanos, los matrimonios son protegidos cuando la pareja vive en obediencia y “amando al Eterno primero, para así poder amar de verdad a su cónyuge.” Y a los que nos están casados, si lo están, porque El Eterno se convierte en el esposo:

 

Porque tu esposo es tu Hacedor,
Adonai Tzevaot es su Nombre;
y tu Redentor es el Santo de Israel,
Elohey de toda la tierra será llamado.

Isaías 54:5

 

Cuidemos y guardemos nuestro jardín, sobre todo la preciosa semilla que hay en ella, La Palabra del Eterno (Lucas 8:11) y el  Etz Jayim (Árbol de Vida: su Torah) que está en medio del jardín, para que podamos dar fruto en abundancia, conforme a la voluntad del Bore HaOlam (Creador del mundo).

 

Tan importante es tener al Eterno entre la pareja que cuando Él no es parte del matrimonio, es decir de la relación entre el hombre y la mujer, ese matrimonio será consumido por el fuego, es decir destruido. ¿Por qué? Las palabras hebreas nos lo muestran:

 

Hombre: Ish tiene la Yod: vya

Mujer: Ishah tiene la Hey: hva

 

Juntas esas dos palabras forma el Nombre del Eterno: Yah hy

 

Pero si al hombre se le quita la Yod y a la mujer se le quita la Hey, entonces lo queda en los dos nombres es la palabra fuego: Esh va

 

Shalom ubrajot,

Morah Mariela Perez-Rosas

 

 

 

 

 

 

Ministerio "Yeshua Shemi"
Comprometidos a enseñar las escrituras desde una perspectiva Hebrea.

"Porque la hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra del Señor permanece para siempre"
Isaias 40:8

 
 
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