Parashá #3 – Lej-Leja

Toráh: Génesis 12:1 – 17:27

Haftaráh: Isaías 40:27 – 41:16

Brit Jadashah: Rom 4:1-25; Gal 4:21 – 5:1; Hebreos 7

 

La Parasháh empieza con el llamado de Abram. Vemos que El Eterno le pide a Abram que deje su tierra y la casa de su padre a una tierra que El le mostraría. Interesantemente vemos que ya su padre había dejado su tierra y se había dirigido a la tierra de Canaán (Gen 11:31-32).

 

El Eterno le pide a Abram que deje su casa, la casa de su parentela y se dirija a un lugar que él le mostraría. Esto nos debe recordar que muchas veces, nosotros cuando seguimos al Señor vamos a tener que hacer lo mismo, es decir estar apartados de nuestra familia, porque ellos no siguen los caminos del Eterno, o porque a veces el Señor nos pide y hace un llamado de dirigirnos a un lugar fuera de nuestra tierra (Mat 19:29-30). Otra cosa que vemos en este pasaje, es que El Eterno le dice a Abram que engrandecería su nombre.

 

Esta promesa es muy importante porque vemos el contraste, es decir si recordamos el capitulo anterior, la torre de Babel, vemos que Nimrod al querer hacer una torre que llegara hasta el cielo, tenía la intención de “hacerse (engrandecer) un nombre.” La promesa que El Eterno le da a Abram, de hacer grande su nombre, es porque Abram tenía que caminar en los caminos de Yahweh, obedecer sus mandamientos, para así ser perfecto delante del Eterno (Gen 17:1; 26:5), de esta manera, Abram podría tener un “gran nombre” que a su vez engrandecería el Gran Nombre del Eterno: Jos 7:9; 1 Sam 12:22; 2 Sam 7:9

 

El Eterno haría de Abram una  Gran nación, Goy Gadol  y en él (Abram) todas las naciones de la tierra serian bendecidas. Más adelante vemos que El Eterno sería más claro, “en la simiente de Abraham” serian benditas todas las naciones de la tierra. Promesa que también se le va a  dar a Isaac: Gen 18:18; 22:18; 26:4; Gal 3:16, 29

 

 

 

Y aconteció que cuando estaba próximo a entrar en Egipto,

dijo a Sarai, su mujer:

 «Sé que eres mujer de hermoso aspecto;

 en cuanto te vean los egipcios, dirán:

 "Es su mujer". Entonces me matarán a mí,

y a ti te dejarán con vida.

 Di, pues, que eres mi hermana,

para que me vaya bien por causa tuya;

así, gracias a ti, salvaré mi vida».

Genesis 12:11-13

 

 

Cuando leemos este pasaje nos causa mucha sorpresa de que Abraham el Padre de la Fe, haya hecho semejante trama de ocultar que Sarah fuera su esposa para salvar su vida. Pero antes de escudriñar este pasaje, es muy importante reconocer como la Toráh es el sello de la verdad y no nos cubre ni disfraza las circunstancias, algo que todo maestro, pastor, o rabino debería entender, el principio de que la Palabra de Yahweh es verdad. Vemos que esta circunstancia se le presenta dos veces a Abraham y también a Isaac: Gen 20:1-2; 26:6-7.

 

Lo primero que vamos a ver es que Abraham en realidad no mintió totalmente ya que efectivamente Sarah era su hermana (Gen 20:11-12).

Pero además, debemos entender que en la cultura antigua del medio oriente era un término común decir “mi hermana, mi esposa”: Cant 5:1-2. Que interesante que nosotros también tenemos esa doble relación con Yeshua, es decir de esposa y hermana: Rom 8:29; Efe 5:25-27

 

Y segundo, algo que muy pocos se han percatado, es el porqué Abraham se siente obligado a tener que ocultar la identidad de su esposa, o mejor a dicho a presentarla como su esposa y es las practicas paganas de los habitantes de Canaán.

 

Recordemos que tanto los Cananeos como los Egipcios son descendientes de Cam, el hijo que Noé maldijo (Gen 9: 25; 10:6). Por ello vemos la advertencia que Yahweh le da a su pueblo, de no imitar las practicas paganas de esas naciones (Lev 18:3; 20:23). Abraham sabia que en ellos no había el temor del Eterno (Gen 20:11). Abraham conocía la perversión sexual de aquellos pueblos: Gen 19:5-8; 26:7; 34:1-2; 38:1-10; 39:7

 

Sin lugar a duda todos estos textos nos muestran la depravación y poca moral del pueblo Cananeo, no en balde El Eterno mando su exterminación.

 

 

¡Shabbat Shalom!

Morah Mariela Perez-Rosas

 

 

 

 

 

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