Salvos por Gracia

Dentro de la teología cristiana se ha enseñado que somos salvos por gracia y no por obras y por el mal entendimiento que tienen de las Escrituras, ellos piensan que no tienen que guardar los Mitzvot (mandamientos) del Eterno y mucho menos obedecer sus Instrucciones (Torah), porque ya “no están bajo la Ley sino bajo la gracia.” ¡que desgracia!

La realidad es que las Escrituras nos muestran que cada uno será juzgado de acuerdo “a sus obras”:

Decid al justo que le irá bien,
porque comerá de los frutos de sus manos.

Isaías 3:10

Yo Yahweh, que escudriño la mente, que pruebo el corazón,
para dar a cada uno según su camino,
según el fruto de sus obras.
Jeremías 17:10

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él,
de delante del cual huyeron la tierra y el cielo,
y ningún lugar se encontró para ellos.
Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante El Eterno;
y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto,
el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos
por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Y el mar entregó los muertos que había en él;
y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos;
y fueron juzgados cada uno según sus obras.
Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.
Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el
Sefer HaJayim (libro de la vida) fue lanzado al lago de fuego.
Apocalipsis 20:11-15

Claramente vemos que las personas serán juzgadas por sus obras, es decir sus frutos. Las Escrituras nos hablan de un Libro de la Vida y de un Árbol de Vida. Lo que las Escrituras siempre nos han querido enseñar es que ese Árbol de Vida es la Torah del Eterno, por lo tanto nuestros frutos son los mandamientos de obediencia o desobediencia de sus mandamientos, estatutos, preceptos, etc.

Hijo mío, no te olvides mi Torah (ley),Y tu corazón guarde mis mandamientos;

Porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad (su Palabra es verdad);
Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón;
Y hallarás gracia y buena opinión, Ante los ojos del Eterno y de los hombres.
Fíate de Yahweh de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Yahweh, y apártate del mal;
Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.
Honra a Yahweh con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;
Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. No menosprecies, hijo mío, el castigo de Yahweh, Ni te fatigues de su corrección; Porque Yahweh al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.

Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría (Torah),
Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus FRUTOS más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas;

Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.

Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos,
Y todas sus veredas paz. Ella es ARBOL DE VIDA a los que de ella echan mano,

Y bienaventurados son los que la retienen. Yahweh con sabiduría fundó la tierra; Afirmó los cielos con inteligencia (Ver Proverbios 8).
Con su ciencia los abismos fueron divididos, Y destilan rocío los cielos.

Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos, Guarda la Torah (ley) y el consejo,

Y serán vida a tu alma, Y gracia a tu cuello.
Entonces andarás por tu camino confiadamente,
Y tu pie no tropezará. Cuando te acuestes, no tendrás temor,
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino,

Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, Porque Yahweh será tu confianza,

Y él preservará tu pie de quedar preso. No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.
No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré,
Cuando tienes contigo qué darle. No intentes mal contra tu prójimo
Que habita confiado junto a ti. No tengas pleito con nadie sin razón,
Si no te han hecho agravio. No envidies al hombre injusto,
Ni escojas ninguno de sus caminos. Porque Yahweh abomina al perverso;
Mas su comunión íntima es con los justos. La maldición de Yahweh está en la casa del impío, Pero bendecirá la morada de los justos.

Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,

Y a los humildes dará gracia. Los sabios heredarán honra,

Mas los necios llevarán ignominia.

Proverbios 3

Y es por eso que el Libro de Apocalipsis en su último capitulo dice:

Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para tener derecho al ARBOL DE LA VIDA, y para entrar por las puertas en la ciudad.
Apocalipsis 22:14

La ley de la naturaleza no cambia:
No os dejéis engañar, de Yahweh nadie se burla;
pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.
Gálatas 6:7

Porque no son los oidores de la Torah (Ley)
los justos ante El Eterno, sino los que guardan la Torah (ley),
ésos serán justificados. Romanos 2:13

Sabemos que el pecado ante sus Ojos es la desobediencia a su Torah (1 Juan 3:4), y sabemos que por causa de la desobediencia entro el pecado y la muerte a la humanidad. ¿Cómo podemos pensar que podemos seguir viviendo en desobediencia y ser bendecidos? ¿Qué Biblia es la que leen? ¡No lo entiendo!

Shalom ubrajot,
Morah Mariela Perez-Rosas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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"Porque la hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra del Señor permanece para siempre"
Isaias 40:8

 
 
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