El Templo, los Diezmos y las Ofrendas

 

Muchas de las personas que han regresado a las raíces hebreas de la fe, tienen un total desconocimiento de las mismas Escrituras y de  la cultura, sobre todo en este tema del diezmo y las ofrendas. Muchos no se congregan y mucho menos ofrendan. Esto es lo que se enseña en estos días, ellos afirman:

  • Ya no hay que diezmar porque el diezmo era para los Levitas.
  • Que el diezmo se traía en grano no en dinero.
  • Ahora no hay Templo ni Sacerdocio.
  • Pablo no recibía dinero de nadie.

 

Así es que voy  a contestar cada una de estas afirmaciones.

 

El diezmo: ¿A quién le pertenece? Todo el mundo piensa que es para los Levitas, pero en realidad el diezmo le pertenece al Eterno y fue El quien lo cedió a los Levitas: Lev 27:30; Num 18:21

 

Como vemos le  pertenece al Eterno, desde antes que fuera dada la Torah los patriarcas ya conocían la Ley del diezmo y de hecho continuara en el Olam Haba: Génesis 14:18-20; 28:20-22; Ezequiel 44:28-30

 

Pero como ahora estamos bajo el Brit Jadashah, ha habido una renovación, ya no estamos bajo el Sacerdocio Levita sino bajo el de Melkizedek: Heb 7

Por lo tanto la ley del diezmo sigue siendo válida.

 

El problema es que las personas no entienden lo que representa el diezmo. El numero 10 representa totalidad, de allí que en una Sinagoga se necesita un Minyan para la oración. Y es por eso que encontramos tantas enseñanzas sobre el número 10:

  • Diez veces fue probado Abraham
  • Diez para tener misericordia: Gen 18:32
  • Diez veces provovo Israel al Eterno: Números 14:22
  • Diez Palabras
  • Diez Vírgenes
  • Diez monedas perdidas
  • Diez Leprosos
  • Diez siervos: Lucas 19:13
  • Diez días de prueba: Apocalipsis 2:10

 

Hasta nuestra anatomía nos muestra la importancia del número 10, ya que tenemos diez dedos en las manos y en los pies para hacer la obra del Eterno.

 

El diezmo se traía en grano no dinero: aquí tenemos un grave problema, porque si el diezmo solamente se traía en grano, quiere decir que solo los que cultivaban la tierra estaban obligados a traer el diezmo. Y que pasa con las personas que tenían otro oficio, los herreros, artesanos, carpinteros, ellos estaban excluidos del mandamiento? Por supuesto que no, de hecho Yeshua nos lo muestra en el Brit Jadashah: Mat 23:23; Lucas 18:11-12

 

Ahora vamos a aprender cómo se manejaba todo esto en el tiempo del Segundo Templo. Las personas que creen que todo se traía en animales o grano tienen un total desconocimiento de las Escrituras y de la cultura.

 

Vamos a empezar con la palabra más famosa que encontramos en Malaquías, el alfolí, Malaquias 3:10

 

rcwa  Otzar (Str#214) tesoro, tesoreria: Deut 28:12; Josué 6:24; 1 Reyes 7:51; 1 Crónicas 28:9-13; Marcos 12:41-44

 

En los tiempos del segundo templo en el patio de las mujeres se encontraban 13 cajas para las contribuciones que eran llamadas “trompetas.” Primero que nada vamos a aclarar que el hecho que se le llamaba “patio de las mujeres,” no significa que solo se permitía mujeres allí. Sino que hasta allí era donde se le permitía a las mujeres llegar, excepto cuando se trataba de presentar un sacrificio.

 

Estas cajas tenían encima unos depósitos que eran estrechos en la boca y anchos abajo, es decir en forma de un shofar, de allí su nombre. Y cada uno tenía un nombre específico. Nueve de ellos eran para recibir lo que era legalmente debido por los adoradores y los otros cuatro eran para dones estrictamente voluntarios.

La trompeta 1 y 2 servían para la recaudación del tributo de medio ciclo anual y del año anterior.

En la trompeta 3 las mujeres que tenían que traer tórtolas para una ofrenda para holocausto y para ofrenda por el  pecado echaban su equivalente en dinero.

En la trompeta 4 recibía similarmente el valor de las ofrendas de jóvenes pichones.

La trompeta 5 recibía las contribuciones para la leña para el altar.

La trompeta 6  recibía las contribuciones para el incienso.

La trompeta 7 se depositaban donaciones para los vasos de oro para el ministerio.

Y en las demás estaban destinadas a las ofrendas por la culpa, de los nazareos, de los leprosos purificados y para las ofrendas voluntarias.

 

Pero también había una cámara especial del tesoro, que se le llamaba “cámara de los silenciosos,” donde devotas personas depositaban dinero secretamente que después se empleaba de manera reservada para la educación de los hijos de los pobres piadosos.

 

Y es por eso que la tesorería del Templo había sido siempre objeto de codicia por los extranjeros. ¿A que creen que vino Nabucodonosor, o los Sirios? Ezra 5:14; 2 Reyes 18:14-15; 2 Macabeos 3:7

 

Son las mismas Escrituras las que nos muestran cuan generosas eran las contribuciones voluntarias desde los tiempos de Moisés, David y en los tiempos de los Reyes.

 

Pero sobretodo las contribuciones que sobre pasaban todo en los tiempos de Yeshua eran las contribuciones que hacían los judíos de la diáspora. Para ellos él envió de dinero a Jerusalén era un acto de piedad muy significativo, era considerado “dinero santo.” Y no solo los judíos de la diaspora sino los prosélitos.  Ellos entendían que este acto les daba a ellos bendición, pero también tenían la idea que él envió de dinero al Templo a Jerusalén salvaguardaba la Presencia Divina en el Templo, que los bendeciría, evitaría la esclavitud, las enfermedades, en otras palabras tendrían seguridad para el futuro: Proverbios 3:5-10

 

Los judíos de la diáspora que no podían ir a Jerusalén, juntaban  sus diezmos,  impuestos y ofrendas y eran  enviados a Jerusalén. Los diezmos de la agricultura y de los animales eran enviados en  el pago equivalente en metales preciosos.  Los Judíos de la diáspora que vivían en los centros urbanos que no eran agrícolas ni ganaderos, enviaban sus ofrendas en dinero, metales preciosos y ropa.  

 

Otra contribución obligatoria era el impuesto del templo. Cada hombre adulto, de veinte años y más, estaba obligado a pagar un impuesto anual del templo de medio siclo. Pero no solo los Israelitas estaban obligados a pagar este impuesto, sino también los prosélitos y hasta los esclavos. El siclo del Santuario era el doble del siclo ordinario, el medio siclo que se debía pagar a la tesorería del Templo valía dos denarios o una dracma, algo que Yeshua cumplió: Mateo 17:24-27

 

Esto nos muestra la fecha en que esto sucedió. Todos los años en el mes de Adar (último mes del año) se hacía proclamación por todo el país por medio de mensajeros enviados desde Jerusalén. El 15 de Adar los cambistas abrían sus puestos por todo el país, para cambiar las varias monedas que pudieran traer los residentes en la tierra de Israel o en la diáspora. Porque solo el siclo del Santuario podía ser recibido. El 25 de Adar solo se efectuaban las transacciones dentro de Jerusalén y a partir de entonces los que hubieran rehusado pagar el impuesto podían ser perseguidos por la Ley y sus bienes embargados, siendo la única excepción para los Sacerdotes y ello “por causa del Shalom” esto es, para que el oficio de ellos no cayera en mala reputación.

 

Ellos enviaban contribuciones generosas que sobrepasaban el monto del diezmo anual, en apreciación por los actos benevolentes del Eterno y para compensar sus actos pecaminosos. En otras palabras un rescate por sus almas: Éxodo 30:13-16

 

Esto no era cosa fácil porque había el peligro que los embajadores que eran enviados con el dinero de las ofrendas fueran asaltados. Pero desde los tiempos de Julio Cesar (100 a.C.) se les había dado ciertos privilegios, sobre todo el derecho de poder enviar el “dinero santo” a Jerusalén. Julio Cesar había decretado que ese dinero no podía ser tocado ni robado. A estos embajadores se les llamaba “embajadores sagrados” y eran acompañados con un gran ejército.

 

Cuando los peregrinos llegaban a Jerusalén para una de las 3 Fiestas de Peregrinaje, ellos no venían con las manos vacías por lo que gran cantidad de dinero fluía en el Templo.

 

Por lo que el Templo no solo era el centro de la fe, sino se había convertido en un centro de finanzas. El Templo era la “tesorería, o depositario donde el dinero era invertido y almacenado.” Una gran empresa comercial, que incluía desde la cría de animales para los sacrificios del Templo, lugares de alojamiento para los peregrinos y hasta un sistema bancario de intercambio.

 

Habían una mesas de intercambio de dinero y las que los atendían se les conocía como “shuljani.” Ellos hacían 3 labores:

  • Cambiar las monedas extranjeras a las monedas locales. Por supuesto que  por hacer esto ellos cobraban una cierta cantidad entre 4 a 8%.
  • Cambiaban monedas grandes en pequeñas.
  • Pero también prestaban dinero.

 

Es bien interesante que justamente en el Brit Jadashah encontremos 3 palabras griegas diferentes para referirse a estas personas:

κολλυβιστς Kolubistes (Str#2855) Mateo 21:12 (de la palabra kolibos: cambiar dinero)

κερματιστς Kermatistes (Str#2773) Juan 2:14 (de la palabra kermatizo: hacer pequeño)

τραπεζτης Trapezites (Str#5133) Mateo 25:27 (de la palabra Trapeza: mesa, los banqueros).

 

Fue a estos que Yeshua ataco, debemos entender que está prohibido por la Torah cobrar interés a tu hermano: Deuteronomio 23:20; Sal 15

Pero sobre todo el ataque fue directamente contra el Sumo Sacerdote Caifas, aunque ya no estaba en esa posicion el tenia el control y recibia un porcentage de las transacciones que hacian los shuljanim.

 

¿En que se gastaba el dinero del Templo?

Los ingresos del Templo se dedicaban en primer lugar a la compra de todos los sacrificios públicos, esto es  de los ofrecidos en nombre de toda la congregación de Israel, como el Minja y el Maariv, los sacrificios festivos, etc.

 

Todo Israel estaba representado en la compra de los sacrificios públicos, tanto así que cuando se vaciaban los 3 cofres uno era “por la tierra de Israel,”  otro “por las tierras colindantes,” y el ultimo “por las tierras lejanas.”

 

Además la tesorería del Templo pagaba todo lo que fuera adicionalmente necesario para los servicios del Santuario, para las reparaciones del Templo y para los salarios de una gran cantidad de oficiales regulares, como aquellos que preparaban el Pan de la Preposición, de los que preparaban el Incienso. De los que se encargaban de copias de la Torah empleadas para la Sinagoga. Los que examinaban los sacrificios, los que instruían a otros sacerdotes en sus varios deberes, los que hacían las cortinas, etc. Sin omitir según su propio testimonio la cuota de los rabinos.  Y por último era utilizado para reparar las murallas de la ciudad y los caminos y todos los edificios públicos de Jerusalén.

 

Pablo no recibía dinero de nadie:

Esto es otra de las afirmaciones de los “nuevos mesiánicos,” nuevamente un total desconocimiento del mismo Brit Jadashah: 1 Corintios 9:1-15

 

Como vemos el mismo Rav Shaul estipula que todos los que predican las Besorot (Buenas Nuevas) vivan de ellas:

καταγγλλω Katangello (Str#2605) predicar, enseñar: Hechos 13:5; 16:21

 

Claramente vemos que él le dice a estos Corintios que el no hizo uso de ello, pero la palabra griega nos muestra exactamente que no es que lo acusaban, sino que le pedían cuentas.

 

Sin embargo vemos otras ocasiones que Rav Shaul agradece la generosidad de las ofrendas que le enviaron: 2 Corintios 8 y 9; Filipenses 4:1-20

Y no solo Rav Shaul, también Yeshua recibía ofrendas. En el primer siglo había los famosos "rabinos caminantes," ellos iban de ciudad en ciudad enseñando la Torah al pueblo y dependían de la hospitalidad y las ofrendas del pueblo. El mismo Brit Jadashah no los comprueba porque estaba Judá Iscariote que es el que cargaba la bolsa del dinero del grupo de Yeshua.

Israel, el pueblo Judío, siempre ha sido generoso en sus ofrendas al Eterno, a sus líderes y maestros. Por eso es el pueblo más bendecido. Ellos entienden la necesidad que en todas sus comunidades tengan una Kehilah (Congregación), ellos lo deducen del siguiente pasaje: Ezequiel 11:16

Y no solo eso, cuando no tienen algún rabino local, lo traen de otro país. Todos los judíos ayudan al sostenimiento de la Sinagoga, así no asistan regularmente. Y no solo los judíos, los cristianos también hacen lo mismo, envían pastores a edificar una iglesia hasta en otros países. ¿Qué paso con los mesiánicos? Algo verdaderamente vergonzoso!

Y es por eso que en la carta a los "Hebreos," se nos exhorta a no dejar de congregarnos:

  y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras,  

no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre,

sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

Hebreos 10:24-25

Y amados hermanos y hermanas, congregarnos no es estar viendo videos en el internet en un dia de Shabbat. Es estar con los hermanos orando y aprendiendo juntos en comunidad, por eso es que nuestro Mashiaj nos enseño a orar: Avinu Shebashamayim (Padre nuestro que estas en los cielos) El no dijo "Padre mio."

¡Que El Eterno los ilumine con su Verdad, su Palabra es Verdad!

Morah Mariela Perez-Rosas

 

 

Ministerio "Yeshua Shemi"
Comprometidos a enseñar las escrituras desde una perspectiva Hebrea.

"Porque la hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra del Señor permanece para siempre"
Isaias 40:8

 
 
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